Capítulo 3: Viedma

A viedman fuimos a pasar año nuevo, que es la fiesta grande para la flia Bagnato. Papá fué con nosotros luego de ser invitado por susana, asi que cartón lleno, la casa rebozaba de gente, y el cerdillo findeañero no se hizo esperar.

Una de las grandes espectativas del viaje era ver como andaban los olivos. Lamentablemente en el ultimo tiempo la comunicación con vietma ha aflojado, y no tenemos muchos datos de como van los olivares. De todos modos nosotros vivimos muy tranquilos, porque sabemos que le meten mucho tiempo y esfuerzo para que todo ande bien. Pero verlo con nuestros propios ojos se hacía totalmente necesario.

Asi que apenas llegado salí de caminata y le tiré unas cuantas fotos al campo, mientras veía que las heladas tardías habían hecho bosta bastantes plantas, pero de todos modos las muy testarudas a fuerza de agua y sol, iban rebrotando de abajo.

En la caminata me acompaño Lenon, el rrope de Susana, que quedó como amo y señor del campo después de que felipe muriera, luego de una pelea con alguna banda de forajidos.

Mientras iba para los cuadros con olivos encontre vacas, y pastos por doquier, acá una muestra con un ternero distraido, que me siguió un rato

Llegado ya a los olivos, vi que había algunos a los que no les paso nada, otros medio cachuzos, y otros reventados, pero la mayoría rebrotando.

Como no todo son vacas y olivos, y uno tiene que comer tambien, hay que mostrar la otra realidad, la de juntarse alrededor de la mesa a comer y charlar (si, el patrón de comprotamiento se repite en viedma). Acá etamos con un amigo de muchos años de la familia,q ue esta viviendo en la casita de la C54.

Tambien cuando el solcito pegaba, nos mandabamos a la pelopincho (segunda coincidencia), donde retozábamos cuan renacuajetes

Aguna tardecita, y luego de rogar por una torta, nos fuimos de caminata con cami y caro,a  tomar matecitos con torta al atardecer, sentados en los fardos que después tuvimos que transportar con los chicos en un par de días de intensivo trabajo campero.

Esa misma tarde, caro sacó una foto a contraluz buenísima de un toro tirandose polvo en la espalda

Las mañanas eran imperdibles, con todos los hemanitos en un estado catatónico de apoliye total. Sino me creen, miren

En definitiva, la semanita viedmense fue super, con la apacibilidad de siempre, el trabajillo campero, las largas charlas nocturnas, y los mas variopintos asadillos. No veo la hora de volver!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: