Orto playero

Durante la semana estuvimos comunicándonos con unos chicos cordobeces que conocimos en un asado en la casa de Ramiro y Ursula, para ir a visitarlos el fin de semana a donde estan parando. No se exactamente como viene el fato, pero ellos trabajan casi todo el año en Chicago, y en verano se vienen a un instituto en el sur de Massachusets, a un lugar ultra canchero, al lado del mar. Dicho lugar es Cape Cod (o cabo merluza), donde entre otras cosas tenian su casa de veraneo los Kennedy, y otros del estilo. La cosa es que al final arreglamos para ir el sábado con francesco, y fuimos. El viaje medio larguito, sumado a que salimos tarde, asi que llegamos a las 2, y al llegar nos fuimos a un restaurant a morfar porque el bagre picaba. En la foto se nos ve en el momento previo a entrarle al diente.

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Despues nos fuimos a una playita vecina, muy petitera como se ve, y estuvimos de parranda hasta eso de las 6, cuando los chicos tenian que irse a cenar con el jefe del laboratorio, y nosotros partimos a lo de Ramiro, que queda a approx una hora de ahi.

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Cuando subimos al auto, vemos que hay un mensaje en el telefono. Caro lo escucha, y era Ramiro, que nos dice que estan en una playa bastante al sur de providence, y que los encontremos ahi que hay un recital. Tal parece que el nombre del grupo no se entendía bien, pero caro creyó entender espín, algo que asocio a un ficticio grupo gringo de cuarta. Asi que intentamos llamarlos para cancelar ese plan, y encontrarnos como lo teniamos planeado, en su casa. Al llamar, y charlar un poco, nos damos cuenta que el que cantaba era Sting, asi que decidimos manejar los 40 minutos extra para ir a la playa, con tanto culo que apenas llegamos el recital empezaba. Estuvo espectacular, era un tardía atardecer, que se convirtió en noche a medida que los temas se sucedian. El agua estaba espectacular, asi que en un momento fuimos a ver el recital desde alli, flotando cuan botellas con mensajes (tema con el cual arranco el recital). Fué increible ligar eso, que en realidad era un recital a beneficio organizado por un guitudo que vive ahi a al orilla de la playa, en ocasión de su 40 cumpleaños. Por suerte pusieron el escenario dando a la playa, cosa que los transeuntes pudieran ver el espectáculo, y ahi estuvimos. La luna en cuarto creciente nos iluminaba, el agua nos ronroneaba atrás y sting se cantó todos los temones de su carrera. Se lo veía chiquito, pero se lo sentía enorme. Un día inolvidable que termino efectivamente comiendo con los chicos en su casa, y charlando hasta las 3 de la matina, total al otro día era domingo, y podíamos descansar. Lo unico que opaco un poco la noche fué estar lejos de ustedes, y no haber podido compartirlo todos juntos, que hubiera sido sublime.

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